jueves, 8 de febrero de 2007

Derecho Civil IV. La permuta

LA PERMUTA EN EL DERECHO ROMANO.

Los romanos distinguieron el pacto producto del mero consentimiento, de los contratos sancionados y reconocidos por el derecho civil. Las formalidades eran las que proporcionaban fuerza obligatoria a los convenios.

El derecho romano contractualista es sustancialmente formalista por que al consentimiento de las partes debía adicionarse, para que del contrato se originase, una acción, el cumplimiento de las formalidades impuestas por el ordenamiento jurídico. Ya que las formalidades eran las que hacían producir eficacia al contrato y se consideraban como la verdadera causa civil de las obligaciones.

Como el formalismo constituía un obstáculo para la contratación; comenzó a decrecer, y la voluntad llega a asumir una posición clara dándose eficacia al consentimiento por si mismo, para que nacieran relaciones obligatorias, debido a la evolución jurídica se le dio validez al consentimiento y así con el desarrollo del trafico jurídico las relaciones entre particulares fueron dando lugar al nacimiento de otras convenciones que no entraban dentro del recinto de los contratos consagrados por el ius civilis, lo que motivo a englobar aquellas relaciones contractuales que en un principio no engendraban obligaciones exigibles.

El nexun fue el primer contrato romano que se caracterizaba por las rígidas solemnidades que debían seguirse para su perfeccionamiento, como la pesada del cobre y la balanza y la presencia del librepiens y de los cinco testigos.

Una derivación del nexum es la sponsio que era el contrato que consistía en el empleo de palabras sacramentales, como ¿spondes?, a lo que el obligado contestaba spondeo, sin necesidad del per aes et libram.

Posteriormente, se agregaron el mutuo, el comodato, el depósito y la prenda, estos surgen cuando deja de ser el nexum el medio más idóneo para celebrarlos, bastando la simple tradición de una cosa. Estos constituyen los contratos reales.

Finalmente, cuando la evolución del Derecho Romano hizo del acuerdo de voluntades el elemento característico del contrato, se acepta que puedan ser perfeccionados por el mero consentimiento de las partes, apareciendo así, los contratos consensuales.

El contrato se aplica a todo acuerdo de voluntades reconocido por el derecho civil, dirigido a crear obligaciones civilmente exigibles. Pero no todo acuerdo de voluntades era considerado contrato, sino solamente aquellas relaciones a las que la ley atribuía el efecto de engendrar obligaciones civilmente exigibles. Estos llegaron a constituir una de las fuentes mas fecundas de los derechos de crédito. Estaba siempre protegido por una acción que le atribuía plena eficacia jurídica, cosa que también ocurría con algunos pactos que no entraban en la categoría de contratos, pero existía también un gran número de convenciones o pactos que, a diferencia de los contratos, no estaban provistos de acción para exigir su cumplimiento y carecían de nombre.

Surgiendo así diversas figuras contractuales generadoras de obligaciones que se agrupan bajo la denominación común de otras convenciones sancionadas y cuya eficacia jurídica fue reconocida mediante el otorgamiento de acciones.

Dentro de esta categoría se encuentran los contratos innominados y dentro de este tipo de contrato encontramos la Permuta.

La Permuta también llamada contrato de cambio es un negocio innominado por el que las partes convienen, que una debe entregar a la otra una cosa y recibir de esta otra cosa en cambio.

Consiste en que una persona transfería a otra la propiedad de una cosa para que ésta a su vez le trasmitiera la propiedad de otras u otras.

Era una convención sinalagmática transmitente de manera reciproca del dominio o derecho de propiedad que el permutante va a ejercer sobre las cosas que adquiere como consecuencia del cambio, por tanto engendra obligaciones de dar, su conclusión tiene lugar cuando una de la partes a hecho entrega de una cosa con el objeto de que esta cumpla con una prestación de igual naturaleza.

La Escuela de los Sabinianos, en Roma, pretendió que la permuta debía subsumirse dentro de la compraventa, pues, en principio no debe haber obstáculo para que el precio consista propiamente en dinero o en cualquier otra cosa.

Pero, la escuela de los Proculeyanos, veló por los fueros de este contrato que fue el primero en aparecer en la historia; y Justiniano, reconociendo su antigüedad y rasgos diferentes sancionó la tesis de la separación.

Desde entonces, los Códigos consignan un precepto general, por virtud del cual deben tenerse en cuenta las reglas de la compraventa en el tratamiento jurídico de este contrato.

Digesto.19.4
La Permuta: consiste en un cambio de propiedad de una cosa por otra, es un contrato clásico innominado, doy para que des “Do ut des” y al respecto los sabinionos consideraban que eran varias las diferencias entre la compraventa y la permuta razón por la cual prefirieron denominar a la permuta como un contrato innominado.

Desde un principio se trato de confundirlo con la compraventa, pero ya desde entonces se diferenciaban en muchos aspectos:
La permuta solo adquiere fuerza obligatoria cuando una de las partes ejecuta su obligación.
En la Permuta ambas partes se denominan permutantes y en la compraventa, hay vendedor y comprador.
En la permuta cada una de las partes transfiere la propiedad de las cosas que entregan y en la compraventa se transfiere la posesión pacifica y duradera de las cosas.
La permuta es un contrato innominado DU UT DES, y la compraventa un contrato consensual.


REGULACION LEGAL DE LA PERMUTA
SENTIDO DEL ARTICULO 1558 DEL CÓDIGO CIVIL VENEZOLANO.

Articulo 1558 del Código Civil Venezolano:
La Permuta es un contrato por el cual cada una de las partes se obliga a dar una cosa para obtener otra por ella.

Nos indica que la Permuta es un acuerdo de voluntades que puede ser entre dos o mas personas, donde la prestación de una de las partes consiste en la obligación de transferir a la otra la propiedad de una cosa cierta, con la condición de que ésta a su vez le haga entrega de la propiedad de otra cosa cierta.

Existe una reciprocidad entre las partes y el contrato queda configurado desde que ellas se comprometen a transferirse mutuamente la propiedad de dos cosas ciertas. La disposición del mismo articulo establece la diferencia entre este tipo de contrato y la compraventa al no mencionar el precio, es un trueque te doy una cosa para que me des otra cosa, pero en especie no en dinero.

Establece el artículo 1559 ejusdem:
La Permuta se perfecciona, como la venta, por el solo consentimiento.
Artículo 1563, ejusdem:
Las demás reglas establecidas para el contrato de venta se aplican al de permuta.

El principio general, es que la permuta se rige por las mismas normas que la venta, el legislador insistió innecesariamente en el principio de la consensualidad del contrato y estableció expresamente que en la permuta los gastos de escritura y accesorios serán satisfechos de por mitad con los contratantes, salvo que los mismos hayan dispuesto lo contrario, lo que no es sino la aplicación “ mutatis mutandis” de la regla instituida en materia de venta.

Las normas específicas de la permuta son las referentes a:
1. Permuta de la cosa ajena: Establecida en el artículo 1560 del Código Civil , según el cual el que ha recibido ya la cosa y prueba que el otro contratante no era dueño de la cosa dada en permuta solo queda obligado a devolver la que recibió y no queda obligado a dar lo que prometió.
2. Evicción de la cosa permutada: artículo 1501. El permutante que padecido evicción de la cosa que recibió, puede, a su elección, demandar la indemnización de perjuicios o repetir la cosa que dio. Esta disposición marca una diferencia con la venta, ya que en la venta quien sufre evicción solo puede obtener coactivamente una indemnización en dinero mientras que en la permuta puede optar entre exigir una indemnización en dinero o la repetición de la cosa.
3. Oponibilidad de la resolución de la permuta a los terceros.
La resolución del contrato conforme a lo establecido en los artículos 1560 y 1561, (permuta de la cosa ajena y evicción) no perjudica los derechos de terceros, antes del registro de la demanda en caso de inmuebles o antes del registro de a demanda si se trata de muebles.


CARACTERÍSTICAS DEL CONTRATO

La permuta es un contrato:
ü Traslativo de dominio: Sirve para transmitir la propiedad.
ü Principal: no depende de otro contrato
ü Bilateral. Se realiza entre dos o, mas personas.
ü Oneroso: Es necesario un intercambio y si no sería uno de donación de bienes.
ü Conmutativo (generalmente): Ambas partes suelen tener las mismas obligaciones y derechos.
ü Aleatorio por excepción.
ü Instantáneo o de tracto sucesivo.
ü Consensual: El contrato se perfecciona por el mero consentimiento, aunque en algunos casos haga falta cumplir formalidades para hacer frente a las obligaciones que nacen del contrato (por ejemplo, escriturar un bien inmueble).

ANALOGÍA Y DIFERENCIA CON LA COMPRAVENTA

La permuta se perfecciona por el mero consentimiento de las partes de la misma manera que en el contrato de compraventa.
Se distingue de éste, porque en el contrato de venta la cosa es cedida a cambio de un precio establecido en dinero y en la permuta ninguna de las partes se obliga a pagar dinero, sino que ambas partes asumen la obligación de pagar precios en especie.
Otra distinción es que mientras que en la compraventa existen dos partes diferenciadas: comprador y vendedor, con distintas obligaciones, en la permuta las dos partes están en igualdad de condiciones.
En la venta quien sufre evicción solo puede obtener coactivamente una indemnización en dinero mientras que en la permuta puede optar entre exigir una indemnización en dinero o la repetición de la cosa.
En el caso de ausencia de regulación específica, la permuta se regula por las disposiciones establecidas para la compraventa.


OBLIGACIONES DE LAS PARTES

1. Transferir la propiedad de las cosas o derecho permutados.
2. Entregar la cosa.
3. Responder por los vicios ocultos.
4. Garantizar una posición pacifica.
5. Responder de la evicción
6. Pagar la parte que corresponda por Ley de los gastos de escritura y registro (salvo pacto en contrario).
7. Pagar los impuestos que correspondan por Ley.

CONCLUSIÓN

Breve análisis de la regulación del contrato de Permuta. Exponiendo un concepto que arranca del Derecho Romano hasta nuestro tiempo, contenido en el ordenamiento jurídico venezolano, articulo 1558 del Código Civil vigente, tomando en cuenta que toda institución y estudio de cualquier convención hace necesario pesquisar un poco sobre sus orígenes hasta llegar a su forma actual para así poder hacer una hipótesis lógica de los planteamientos detallados durante la investigación y análisis.

Por ello hemos tratado sobre su concepto, su situación en el Derecho romano, su regulación legal, sus características, y su diferencia con el contrato de venta, puntos que al ser analizados en detalles nos permiten una visión general de la materia y una concepción homogénea, concreta y precisa sobre el tema.

Notamos que suele confundirse la permuta y la compraventa, por cuanto ambas tiene elementos esenciales para su configuración que le son comunes pero que a la vez existe una marcada diferencia entre ambas figuras jurídicas, que lo da la propia legislación, quien las une pero las separa radicalmente al establecer una disposición: el carácter pecuniario de la venta.

Observamos que esta figura jurídica se configuraba cuando las partes prometían el cumplimiento de prestaciones reciprocas y nace cuando se hizo necesario amparar y proteger a la persona que ya había cumplido con su obligación, dándose acción para constreñir al otro contratante al cumplimiento de la suya, ya que esta figura no se englobaba dentro de los contratos nominados y la parte que cumplía con su obligación no tenia acción civil para obligar a la otra parte a que cumpliera, eran denominados contratos innominados en el derecho romano, ahora es un contrato consensual, como la venta, se perfecciona con el consentimiento.

Así, el Derecho romano lo consideraba un contrato innominado, y real a diferencia de la venta que era consensual, se perfeccionaba con la entrega de la cosa y el que había cumplido con ello sólo podía demandar la cosa permutada o la devolución de lo que había entregado. En la Edad Media y Derecho español ya fue consensual, carácter que subsiste en la legislación actual y que es aceptado uniformemente por la doctrina.

La permuta no hay que verla como un contrato aislado y sin importancia, mucho menos pretender que esta en desuso, está estipulado en el ordenamiento jurídico, solo que no es tan utilizado o mejor dicho “usual” como otros contratos, por decir la venta.

No deja de ser cierto que con la aparición del contrato de compraventa desciende el papel primordial que en las transacciones tenía la permuta, asumiendo este carácter el primero por su evidente practicidad.

Ello de ninguna manera significa que la permuta haya desaparecido en la realidad de los hechos, las permutas de cosas manuales entre gente amiga, el cambio de inmuebles ubicados en distintas localidades, el trueque de automotores, tan en apogeo en nuestros días, demuestran que este antiguo contrato no ha desaparecido, que interesa al Derecho y que interesa conocer su regulación jurídica.

Esta figura jurídica tiene vigencia propia no está condicionada al contrato de venta ni es accesoria del mismo.